El descubrimiento ocurrió cuando la propietaria del predio acudió a inspeccionar el terreno, situado sobre la calle 27 entre 20 y 22. Al recorrer el lugar, observó una caja de madera colocada a un costado de la barda, por lo que decidió revisar su contenido.
En el interior encontró una bolsa de felpa con el nombre de una casa funeraria y una urna de granito que resguardaba un material con características similares a cenizas, además de algunas piedras.
Tras el reporte a los servicios de emergencia, elementos de seguridad acudieron al sitio, acordonaron el área y dieron aviso a las autoridades correspondientes para el inicio de las diligencias.
Como parte de la investigación, también fueron revisadas las cámaras de videovigilancia de un predio cercano. No obstante, se detectó que durante el lapso en que presuntamente fue abandonada la caja ocurrió una interrupción en la grabación, por lo que no fue posible identificar a la persona o personas responsables.
Las autoridades mantienen abierta la investigación para establecer el origen de la urna y esclarecer si fue abandonada deliberadamente o si se trató de una acción con otro propósito.




