De acuerdo con versiones de padres y estudiantes, días atrás un alumno de secundaria habría sido expulsado presuntamente por ingresar un arma de salva y diábolos al colegio. Posteriormente, en uno de los baños del área de primaria apareció un mensaje en el que supuestamente se advertía sobre un ataque con arma de fuego contra estudiantes.
El rumor comenzó a difundirse rápidamente entre los alumnos, quienes dieron aviso a sus padres ante el temor de que la amenaza pudiera ser real.
Como medida preventiva, al sitio acudieron elementos de la Policía Estatal y Municipal, quienes realizaron revisiones de mochilas en el acceso principal del plantel antes del ingreso de los estudiantes.
Mientras se llevaban a cabo las inspecciones, varios padres permanecieron a las afueras de la escuela en espera de información oficial por parte de la directora, ya que, según señalaron, no habían recibido respuesta a los mensajes enviados en grupos privados de WhatsApp ni una explicación clara sobre lo sucedido.
Tras concluir las revisiones y una vez que los alumnos ingresaron a clases, los elementos policiacos se retiraron del lugar sin que se reportaran incidentes mayores.




