La concentración se mantiene frente a la vivienda ubicada en la zona donde ocurrieron los hechos y ha generado momentos de tensión, por lo que elementos de la Policía Municipal de Umán mantienen vigilancia en el sitio para evitar confrontaciones entre los manifestantes y quienes se encuentran dentro del domicilio.
De acuerdo con los señalamientos difundidos por habitantes de la zona, dos perros y un gato habrían muerto después de consumir alimento presuntamente envenenado. Vecinos aseguran que cuentan con videos que podrían aportar elementos para esclarecer lo ocurrido y determinar quién colocó el alimento que habría provocado la muerte de los animales.
El caso generó una fuerte reacción entre habitantes de Piedra de Agua, quienes acudieron al lugar para manifestar su rechazo al maltrato animal y exigir que la persona señalada sea investigada y, en caso de comprobarse su responsabilidad, enfrente las consecuencias legales.
La protesta se desarrolla mientras el caso ya fue llevado ante la Fiscalía General del Estado de Yucatán, instancia que deberá realizar las investigaciones correspondientes, recabar las pruebas y determinar si existe responsabilidad penal.
Hasta el momento, la mujer señalada por los vecinos no ha sido declarada responsable por autoridad alguna, por lo que jurídicamente mantiene la presunción de inocencia mientras se desarrollan las investigaciones.
La presencia de los manifestantes obligó a reforzar la vigilancia policial en el sector, principalmente para impedir que la protesta derive en agresiones o enfrentamientos. La corporación municipal señaló que su intervención tiene como objetivo preservar el orden y garantizar la integridad de las personas, sin interferir en las diligencias que corresponden a la Fiscalía.
Ante la creciente molestia de los vecinos, el Ayuntamiento de Umán emitió este viernes un comunicado en el que condenó cualquier acto de maltrato o crueldad contra los animales y afirmó que ninguna conducta que atente contra su vida o bienestar debe ser normalizada.
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