El insomnio es otra de las consecuencias de la contingencia sanitaria por Covid-19 y el distanciamiento social. Las personas no se levantan a la hora acostumbrada para llegar a la escuela o al trabajo, han disminuido su actividad física, toman siestas durante el día y pasan más tiempo con dispositivos electrónicos que emiten luz brillante y afectan el sueño, afirmó Ulises Jiménez Correa, investigador de la Clínica de Trastornos del Sueño, de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM.
Al igual que se hace en Yucatán, otros estados del país ya comenzaron a aplicar medidas más estrictas y restricciones más fuertes al tránsito vehicular y movimiento de personas con el fin de frenar el avance del Covid-19 y así evitar que haya más enfermos en riesgo de morir.
En medio de una serie de ataques a médicos y enfermeras por ciudadanos que basados en su ignorancia argumentan que los trabajadores de la salud podrían ser contagiarlos de Covid-19 en diferentes partes del país, en Morelia, Michoacán, autoridades municipales rindieron un homenaje a quienes en medio de la pandemia luchan contra el coronavirus en la primera línea de batalla, al vestir con uniformes propios del sector sanitario a las estatuas de las indígenas purépechas de la fuente conocida como “Las Tarascas”.
En México es difícil llegar a más del 60 por ciento de aislamiento, porque muchas personas se trasladan para trabajar, y aunque se ha reducido mucho “debemos incrementar esta medida, pues en otras naciones se ha demostrado que medidas eficientes requieren del 90 por ciento de permanencia en casa”, afirmó Samuel Ponce de León, coordinador de la Comisión Universitaria para la Atención de la Emergencia del Coronavirus.


