El presidente de la Comisión de Salud y Seguridad Social del Congreso del Estado, Manuel Díaz Suárez indicó que es necesario esperar las indagatorias sobre la muerte del menor Fabrizio Sosa Ávila que realiza la Fiscalía General del Estado y la Comisión Estatal de Arbitraje Médico para emitir un juicio de valor de los galenos que se vieron involucrados en tales hechos, empero se pronunció que se aplique todo el peso de la ley a los responsables en caso de existir algún tipo de negligencia.
Mediante el uso de las redes sociales y de los medios de comunicación los padres del menor fallecido acusaron al hospital Star Médica de haber incurrido en actos de negligencia que desencadenaron en la muerte de su hijo el pasado 19 de agosto.
Al respecto el diputado local quien es galeno de profesión lamentó el deceso del infante, sin embargo rechazó adelantar juicios de valor en torno al hecho toda vez que hay una investigación en curso.
“Sabemos cómo es la medicina, no estoy defendiendo a los médicos, soy padre de familia, la noticia me cayó muy pesada, pero estando de la parte médica lo que a mí ha tocado ver no en todos los casos los pacientes evolucionan igual como lo dice el librito o como uno esperaría”, expuso.
Opinó que lejos de crear leyes más rigurosas que regulen la medicina privada es necesario que las autoridades estatales del sector salud visiten periódicamente a hospitales que presten servicios particulares con el objetivo de conocer las carencias que enfrentan.
“La secretaria de salud debería hacer una revisión mucho más precisa en hospitales grandes donde la atención va más allá de la simple consulta general donde hay procedimientos quirúrgicos, área de urgencias laboratorios, donde hay mucho personal, hay que apegarse a la norma, existen normas de todos estos procedimientos que están regulados por al cofepris y los servicios de salud”, precisó.
El alcalde de Mérida, Mauricio Vila Dosal entregó este lunes infraestructura educativa con una inversión 2.32 millones de pesos al Instituto Tecnológico de Mérida (ITM) campus Poniente.
Vila Dosal destacó que el proyecto es resultado del trabajo coordinado entre el Ayuntamiento de Mérida, las autoridades educativas del plantel y al diputado federal Joaquín Díaz Mena, quien identificó esta necesidad que impacta a miles de estudiantes y gestionó los recursos para la realización de la obra.
El edil meridano, comentó que aunque la educación no es competencia de la administración municipal, la suma de esfuerzos brinda mejores resultados a los ciudadanos.
“Esta administración ha trabajado en conjunto con la sociedad civil y los distintos órdenes de gobierno poniendo al ciudadano y sus demandas en el centro de la toma de decisiones”, precisó.
En su intervención el diputado Díaz Mena, recordó que es ex alumno del plantel, egresado de la carrera de Administración, y ahora que tiene la oportunidad de gestionar los recursos necesarios desde la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados para las escuelas de Yucatán, no se puede olvidar de su alma máter.
Vila Dosal precisó que la inversión en la infraestructura educativa fue de 2.32 millones de pesos e incluyó la construcción de un techo con iluminación en la cancha de usos múltiples, gradas con baños y vestidores en el campo de fútbol.
Agregó estar consciente que los estudiantes atraviesan por serias dificultades para continuar sus estudios, por lo que el Ayuntamiento de Mérida ofrece actualmente 4 mil becas de nivel básico, un incremento del casi 50 por ciento.
En el caso de preparatorias y universidad, también están disponibles 4 mil becas, resultados de convenios con diferentes instituciones.
Adelantó que el Ayuntamiento de Mérida pronto ofrecerá 5 mil becas de transporte tanto para quienes estudien en este plantel como en el de la calle 60.
Por su parte, Mirna Alejandra Manzanilla Romero, directora del Instituto Tecnológico de Mérida, agradeció las atenciones de las autoridades que beneficiarán a los 2 mil 500 estudiantes del plantel de poniente y los 3 mil 500 del edificio ubicado en la calle 60.
Vila Dosal también informó que en tres semanas, de acuerdo con Virgilio Crespo Méndez, director de Obras Públicas, se comenzará a pavimentar un terreno que cumple funciones de estacionamiento.
Para fomentar la investigación entre los jóvenes que realizan servicio comunitario, la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY) convoca a participar en el Segundo Encuentro Regional de Voluntariado Universitario, que se llevará a cabo el 29 y 30 de noviembre próximo.
El responsable del Programa Institucional de Voluntariado, Javier Cen Puerto, informó que el encuentro tiene el doble propósito de generar redes estratégicas de colaboración que sean útiles a la sociedad en la solución de las problemáticas.
“Nuestro compromiso es fomentar entre los estudiantes un poco más de investigación, pero que surjan de las actividades de voluntariado, ya sea del tipo universitario como también de las organizaciones de la sociedad civil”, apuntó.
Hizo ver que si bien en Yucatán hay una fuerte cultura del servicio voluntariado en poblaciones rurales, muchas veces el joven desconocen o no están orientados en convertir esta información comunitaria en proyectos de investigación, pero sobre todo en planteamientos de solución para los pobladores.
“Que no sólo se centren en realizar actividades en beneficio de la comunidad, sino que también tengan esa visión de encontrar la solución de problemáticas que se atienden”, reiteró.
En ese sentido, explicó que el interés es generar el desarrollo de proyectos de investigación y con esto, redes de comunicación y colaboración para impulsar acciones y políticas de solución.
El congreso también busca propiciar la difusión e intercambio de conocimientos, experiencias y técnicas de las agrupaciones de voluntariado universitario para fortalecer a sus participantes en su quehacer cotidiano.
El foro impulsado por el Sistema de Atención Integral al Estudiante está dirigido a estudiantes, profesores, investigadores de instituciones de educación superior y público en general.
Cen Puerto explicó que la convocatoria que se ha lanzado para el encuentro contempla el desarrollo de temáticas diversas que van desde la salud, educación y otras.
“Las temáticas son variadas desde salud, educación y cultura, medio ambiente, sostenibilidad y sustentabilidad, responsabilidad social, equidad y género, ciencia y tecnología”, comentó.
Es importante señalar que con esta nueva iniciativa del programa de voluntariado se quiere incidir en la generación del conocimiento con acciones que vayan más allá de una visita a la comunidad, sino más bien, ofrecer soluciones a mediano y largo plazo.
Los interesados en el encuentro podrán participar ya sea como oyentes, a través de ponencias y en mesas de trabajo.
Se aceptarán trabajos de tipo protocolo de investigación, proyectos, tesis, trabajos en curso, memorias y experiencias profesionales derivadas de colaboraciones de voluntariado.
El evento es gratuito, los participantes recibirán constancia con valor curricular.
La convocatoria permanecerá abierta hasta el 20 de octubre en el sitio oficial del Sistema de Atención Integral al Estudiante www.saie.mx
Decenas de personas marcharon este domingo, en el Paseo de Montejo de Mérida, para exigir justicia ante la presunta negligencia médica que le costó la vida a Fabrizio, el pasado 19 de agosto de 2017, en una clínica privada, de la capital yucateca.
Santiago Sosa Cerón y Mónica Ávila Rodríguez, padres del menor quien recientemente cumplió un año de edad, convocaron a dicha manifestación silenciosa y pacífica, y declararon ante los medios de comunicación que buscan crear conciencia sobre la negligencia médica que vivieron en el Star Médica y quienes hasta el momento se niegan a dar el expediente clínico de Fabrizio, por lo que desconocen cuál fue la causa de su muerte.
El pasado jueves 17 de agosto a las 9:30 horas a Fabrizio se le practicó una operación sencilla ambulatoria, una criptorquidia izquierda, para bajarle un testículo, con una duración de alrededor de hora y media.
Un día antes de la intervención quirúrgica, llevaron sus análisis al pediatra neonatólogo junto con las pruebas preoperatorios, y se determinó que era un niño muy sano.
Sin embargo, después de la operación, a las 18 horas, el infante lloraba mucho y sólo quería estar en brazos, pero el cirujano dijo que era normal. Sin embargo, a las 23:30 horas, Fabrizio tenía 38 grados de temperatura, los labios morados y vómitos.
El sábado 19 de agosto Fabrizio murió al mediodía “víctima de las desatenciones del personal del hospital, la lentitud con la que actuaron las enfermeras y los doctores cirujano pediatra y el pediatra neonatólogo, quienes no supieron cómo actuar ante la situación y peor aún, no supieron la causa del fallecimiento de nuestro hijo”.



